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Febrero 2016

Art ículos de Investigaci ón Hipovitaminosis D en ancianos con fractura de cadera - D. Schweitzer et al Nuestro estudio encontró una prevalencia de hipovitaminosis D (< 30 ng/ml) en la población geriátrica con fractura de cadera de 98%, con 80% en rango de deficiencia (< 20 ng/ml). La hipovitaminosis 178 D se presentó con similar frecuencia en hombres y mujeres, y fue más frecuente en los meses de invierno sin alcanzar significancia estadística. La deficiencia de vitamina D fue más frecuente en pacientes con más comorbilidades (ASA III-IV). A mayor edad, los pacientes presentaron niveles más altos de vitamina D. En la regresión logística se observó un mayor riesgo de presentar deficiencia de vitamina D durante los meses de invierno, y primavera, en individuos de menor edad y aquellos con ASA III-IV. Nuestro estudio revela una relación inversa entre edad y deficiencia de vitamina D, lo que se contrapone a la hipótesis de los autores y a lo reportado en la mayoría de las publicaciones occidentales al respecto15,18, sin embargo, otros autores han reportado este comportamiento19. A mayor edad la producción cutánea de vitamina D3 disminuye y los individuos tienden a permanecer más confinados a sus hogares, reduciendo la exposición solar y por ende la producción de vitamina D. Pese a lo anterior, este resultado pudiera explicarse por un mayor control de salud y en consecuencia mayor proporción de pacientes recibiendo suplementación. Sin embargo, este dato no estaba consistentemente documentado por lo que no fue posible incluirlo en el análisis. Pacientes con mayor índice de comorbilidad presentaron mayores prevalencias de deficiencia de vitamina D. Múltiples estudios han buscado la relación entre distintos eventos y bajos niveles de vitamina D, así como factores de riesgo para presentar hipovitaminosis D. Sin embargo, el índice de comorbilidad no ha sido reportado como un predictor de deficiencia de vitamina D. Pacientes más enfermos pudieran tener niveles más bajos por una menor producción de vitamina D o una menor exposición a la radiación solar por mayor confinamiento. Por otro lado, la deficiencia de vitamina D, al contribuir a la existencia de enfermedades, pudiera ser un predictor de mayor índice de comorbilidad, para demostrar esto serían necesarios nuevos estudios. Varios estudios en población occidental han reportado previamente una mayor prevalencia de hipovitaminosis D en las estaciones de menor luminosidad20-22, lo que es concordante con nuestros resultados, pese a lo anterior, la prevalencia de deficiencia de vitamina D fue muy alta en todas las estaciones incluidas las de mayor luminosidad. El presente trabajo tiene limitaciones, como son el análisis retrospectivo de los datos y no contar con la información de qué pacientes estaban recibiendo alguna suplementación de calcio y/o vitamina D. Habría enriquecido los resultados el conocer qué pacientes tenían osteoporosis densitométrica, sin embargo, al ser una muestra de pacientes cursando una fractura de cadera, que fueron evaluados sólo durante la hospitalización, la realización de una densitometría no era factible dentro de este estudio. Se ha postulado la necesidad de esperar 6-12 semanas luego de una cirugía por fractura de cadera para que un paciente tolere el tiempo que demora la toma de este examen23. La alta prevalencia de hipovitaminosis D detectada hace pensar que en al menos un porcentaje de los pacientes recibiendo suplementación, esta es insuficiente. Dado que estudiamos a pacientes que presentaron una fractura por fragilidad, no es posible generalizar esta tan alta prevalencia a adultos mayores sin fracturas. Lo que hace importante extender nuestro análisis futuro a una muestra extra hospitalaria sin dicho antecedente. Las manifestaciones clínicas de la hipovitaminosis D no están claramente establecidas aún, especialmente en rangos leves de déficit. Pacientes con niveles bajo 20 o 10 ng/dl tienen alto riesgo de sufrir hiperparatiroidismo secundario y disminución acelerada de la masa ósea, lo que ha sido demostrado en algunos estudios con densitometría ósea24-26. Estos pacientes presentan riesgo aumentado de sufrir fracturas por insuficiencia. En el largo plazo la hipovitaminosis D e hiperparatiroidismo secundario pueden incluso llevar al desarrollo de osteomalacia si no es tratado, pudiendo presentar dolor óseo, debilidad muscular y alteraciones de la marcha27-29. Los beneficios de la repleción y suplementación de vitamina D en pacientes con hipovitaminosis (asociado a aporte de calcio) han sido ampliamente validados, reportando disminución de 16-30% en el riesgo de refractura. Estos estudios no reportan los niveles de vitamina D alcanzados con la terapia, por lo que el beneficio pudiera ser incluso mayor si se administran dosis ajustadas a las necesidades de cada paciente para alcanzar niveles fisiológicos30,31. En Chile se ha reportado el preocupante subdiagnóstico y subtratamiento Rev Med Chile 2016; 144: 175-180


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