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Febrero 2016

CARTAS AL EDITOR / letter to the editor sexualmente pasivo definía a la maternidad como una realización vital central. La implementación de la política permitió el tránsito desde una construcción 272 cultural de maternidad que no poseía dominio sobre los eventos reproductivos, hacia el ejercicio de mayores grados de decisión en la propia vida reproductiva a partir del derecho de decidir el número de hijos que se deseaba procrear y el espaciamiento entre nacimientos. Todo ello, facilitado por una oferta de servicios sanitarios oportunos, asistencia anticonceptiva adecuada y educación sexual complementaria, respaldada por los avances científicos disponibles en la materia, permitiendo desincentivar las antiguas y riesgosas prácticas abortivas vigentes en la época4. Actualmente, a cincuenta años del inicio de su implementación, las estadísticas nacionales reflejan el impacto de las medidas de planificación familiar. La tasa de mortalidad materna ha disminuido a 20 muertes maternas por 100 mil nacidos vivos en el año 2000, la tasa global de fecundidad ha descendido a 1,9 hijos promedio por mujer en el año 2010 y la atención profesional del parto alcanza a 99,8%. La fecundidad del país descendió en 65% en cinco décadas y no se aprecian factores internos que alteren la tendencia en el futuro. Actualmente, el aborto posee un peso marginal en la tasa global de mortalidad materna, con 0,8 por 100.000 nacidos vivos. En forma complementaria, debe señalarse que en 1960 3,4% de las mujeres tenía estudios universitarios, cifra que sube en la actualidad a 25%. Asimismo, en 1960 las mujeres representaban 21% de la fuerza laboral chilena, incrementándose a 46,6% en el año 20105. La tarea de planificación familiar iniciada en la urgencia se ha transformado en la actualidad en la piedra angular para el ejercicio pleno de los derechos reproductivos de la población nacional. Patricia Castañeda Meneses1,a, Ana María Salamé Coulon2,b 1Escuela de Trabajo Social. Universidad de Valparaíso. Valparaíso, Chile. 2Departamento de Trabajo Social. Universidad de La Frontera. Temuco, Chile. aTrabajadora Social. Doctora en Ciencias de la Educación. Universidad de Barcelona, España. bTrabajadora Social. Doctora en Ciencias de la Educación. Universidad de Barcelona, España. Referencias 1. Goic A. El Sistema de Salud de Chile: una tarea pendiente. Rev Med Chile 2015; 143 (6): 774-86. Disponible en http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext& pid=S0034-98872015000600011&lng=es&tlng=es. 10.4067/S0034-98872015000600011 Consultado el 25 de septiembre de 2015. 2. Szot J. Reseña de la salud pública materno-infantil chilena en los últimos 40 años: 1960-2000. Rev Chil Obstet Ginecol 2002; 67 (2): 129-35. Disponible en: <http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext& pid=S0717-75262002000200009&lng=es&nrm=iso>. ISSN 0717-7526.  http://dx.doi.org/10.4067/S0717- 75262002000200009 Consultado el 18 de enero de 2015. 3. Jiles X, Rojas C. De la miel a los implantes. Historia de las Políticas de Regulación de la Fecundidad en Chile. Corporación de Salud y Políticas Sociales CORSAPS. Santiago de Chile, 1992 pp. 104-44. 4. Castañeda P, Salamé AM. 50 años de planificación familiar en Chile, 1965-2015: Experiencias de las primeras generaciones de mujeres urbanas usuarias del programa. Rev Chil Obstet Ginecol 2015; 80 (3): 208-14. Disponible en http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext& pid=S0717-75262015000300002&lng=es&tlng=es. 10.4067/S0717-75262015000300002 Consultado el 25 de septiembre de 2015. 5. Instituto Nacional de Estadísticas. Anuario de Estadísticas Vitales. Informe Anual 2012. INE. Santiago de Chile 2012 pp. 15-38. Correspondencia a: Dra. Patricia Castañeda Meneses. Avda. Colón 2128 Valparaíso, Chile. patricia.castaneda@uv.cl Rev Med Chile 2016; 144: 271-272


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