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Febrero 2016

ARTÍCULOS ESPECIALES 245 El cadáver humano en arte y bioética - G. Figueroa En cuanto cadáver -de la raíz latina cado, caer- Cristo está cadendo, cayendo, pero este no sostenerse en lo terrenal es una caída definitiva de esta vida, apuntando a un sostenerse verdadero que es en Dios. Heidegger ha señalado que el hombre es ek-sistencia: un estar-fuera-de-sí14. El cadáver de Cristo señala que él está cumpliendo su esencia: ya no está más en sí-mismo, su interioridad está volcada en lo otro completamente distinto de él, en su Padre; esto él lo sabía mientras deambulaba por el mundo, pero ahora comienza a experimentarlo. Está ingresando en el reino de Dios con una cuerpo transfigurado, que siempre es cuerpo, pero absolutamente diferente del mortal: cuerpo más allá de toda carnalidad. Ese nuevo modo de ser cuerpo Miguel Ángel no lo muestra; se limita a insinuarlo como cuerpo espiritual, el cuerpo iluminado por la gracia. El cadáver humano 1) La bioética ha enseñado que el cuerpo del hombre merece consideración y respeto porque le es inherente una dignidad, aunque no tiene carácter absoluto. Para Miguel Ángel, el cuerpo es la condición de posibilidad de su ser y del ingreso al ser de la realidad última, por lo que posee una constitución especial tanto ontológica como teológica. 2) El principio de no-maleficencia impide ejecutar variadas intervenciones médicas, lo que obliga a modificar la noción de muerte en acorde a los avances científicos y situaciones sociales. El cadáver es aquel cuerpo que se ha des-humanizado, que ha perdido definitiva e irreversiblemente su condición de persona, aunque en ocasiones todavía puede estar vivo, por lo que tolera que se puedan llevar a cabo maniobras en él que suelen estar regularmente prohibidas. 3) La Pietà Rondanini enseña que el cadáver no sólo es des-integración, des-composición, conversión en polvo, sino que, incrustado en sus restos, hay signos que apuntan a la vida iluminada por la gracia, camino ascendente del espíritu aunque irrepresentable, porque Miguel Ángel no supo de ella, sólo la atisbó oscuramente. 4) El cuerpo del hombre es para la medicina de dominio perfecto: el individuo (dominio privado) o la sociedad (dominio público) son señores de él. Así también el cadáver. Contrariamente, para Miguel Ángel el cuerpo es de dominio imperfecto: no se es señor del propio cuerpo, se dispone de él sólo de manera relativa. Así también el cadáver. Aunque con distinta intención, tanto para la medicina como para Miguel Ángel, el cuerpo y el cadáver son materia sagrada, inviolable. Referencias 1. Quigle C. The corpse: a history. New York: McFarland & Company, 2005. 2. Laín Entralgo P. Historia de la medicina. Barcelona: Salvat, 1981. 3. Laín Entralgo P. El cuerpo humano. Oriente y Grecia antigua. Madrid: Espasa-Calpe, 1987. 4. Laín Entralgo P. El cuerpo humano. Teoría actual. Madrid: Espasa-Calpe, 1989. 5. President´s Commission for the Study of Ethical Problems in Medicine and Biomedical and Behavioral Research. Defining death: A report on the medical, legal and ethical issues in the determination of death. Washington: U.S. Government Printing Office, 1984. 6. Sudnow D. The social organization of dying. New York: Prentice-Hall, 1967. 7. Escalante JL. La definición de muerte. En: Gafo J, editor. Trasplante de órganos: problemas técnicos, éticos y legales. Madrid: Universidad Pontificia Comillas, 1996. p. 55-59. 8. de Tolnay M. Michelangelo: sculptor, painter, architect. Princeton: Preinton University Press, 1975. 9. de Tolnay M. The complete work of Michelangelo. New York: Barnes and Noble, 1997. 10. Figueroa G. El cuerpo humano en el “Moisés” de Miguel Ángel. Rev Med Chile 2013; 141: 1321-6. 11. Perrig A. Michelangelo Bounarroti letzte Pietà-Idee: ein Beitrag zur Erforschung seines Alterwerke. Berna: Peter Lang, 1960. 12. Frank G. The enigma of Michelangelo´s Pietà Rondanini: a study of mother-loss in childhood. American Imago 1966; 23: 287-315. 13. Oremland J. Michelangelo´s Pietàs. Psychoanal Study of the Child 1978: 33: 563-91. 14. Heidegger M. Sein und Zeit. 10. Aufl. Tübingen: Niemeyer; 1963. 15. Biemel W. Heideggers Begriff des Daseins. Studia Catholica 1949; 24: 113-29. 16. Demske JM Sein, Mensch und Tod. Das Todesproblem bei Martin Heidegger. Freiburg/München, 1963. 17. Ricoeur P. La memoire, l´histoire, l oubli. Paris: Seuil, 2000. 18. Ortega y Gasset J. La razón histórica. Obras Completas XII. Madrid: Alianza, 1940. p. 147-237. Rev Med Chile 2016; 144: 241-246


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