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Febrero 2016

ARTÍCULOS DE REVISIÓN Hidroxicloroquina en enfermedades autoinmunes sistémicas - Á. Danza et al Puede ser empleado en monoterapia en pacientes con enfermedad leve. Más frecuentemente se la utiliza como coadyuvante con otros FAME, como metotrexate (MTX), leflunomida (LFN) o sulfasalazina32. 236 Además, recientemente se han descrito beneficios de este medicamento vinculados a su acción sobre el metabolismo lipídico y la insulinoresistencia en pacientes con AR, semejante a lo descripto en el LES33. Por otro lado, el uso de HCQ en combinación con otros FAME está bien documentado en la literatura. Varios estudios apoyan un tratamiento intensivo y temprano de la AR, en tanto el control rápido y mantenido de la enfermedad permite enlentecer el desarrollo de las lesiones radiológicas34. Es necesario tener en cuenta que el tratamiento con HCQ no retrasa la progresión del daño articular en la misma medida que otros FAME, pero su utilidad radica en que en el caso de AR con niveles de actividad bajos, la lesión articular también es baja35. Las principales sociedades científicas internacionales recomiendan el uso de HCQ como FAME inicial en pacientes con síntomas leves de AR y sin factores de mal pronóstico. Además, debe tenerse en cuenta la posibilidad de emplear HCQ junto a otros FAME35. Hidroxicloroquina en el síndrome de Sjögren Desde hace varios años se emplea HCQ en el tratamiento del síndrome de Sjögren (SS). Algunos estudios han sugerido que mejora la actividad inflamatoria a nivel glandular, los síntomas secos que caracterizan a la enfermedad (xerostomía y xeroftalmia), otros síntomas extraglandulares como artralgias y fatiga, además de mejorar los marcadores inflamatorios sistémicos como la VSE, la proteína C reactiva (PCR) y la hipergammaglobulinemia (Tabla 4). El mecanismo por el cual determina estos efectos no está completamente aclarado, pero se ha sugerido que inhibe la actividad de la colinesterasa a nivel glandular, lo cual mejoraría la secreción de las glándulas salivales y lacrimales36. Un estudio, que incluyó 32 pacientes de sexo femenino que venían siendo tratadas con HCQ por al menos 2 años, a dosis de 6,5 mg/kg/día y que evaluó el efecto de suspender el tratamiento durante 12 semanas, mostró que quienes suspendían el tratamiento empeoraban en parámetros subjetivos de sequedad ocular. No se constataron diferencias en el test de Schirmer, pero sí en los test cualitativos de estabilidad de la película lacrimal. Estos últimos empeoraron al suspender el tratamiento con HCQ, lo que apoyaría su uso en el síndrome seco37. Un estudio retrospectivo, que incluyó 35 pacientes con síndrome seco que recibieron HCQ por 5 meses, observó mejoría en parámetros objetivos de secreción glandular salival y lacrimal. Los pacientes que presentaban anticuerpos μ-fodrina fueron los que presentaron mejor respuesta, lo que sugiere que los que tienen mayor actividad inflamatoria tendrán una mejor respuesta al tratamiento con HCQ38. Por tanto, si bien los estudios tienen sesgos y limitaciones, sugieren que el tratamiento con HCQ determina un beneficio principalmente en los síntomas glandulares de esta enfermedad39. Hidroxicloroquina en el síndrome antifosfolípido Ya se ha mencionado el efecto antitrombótico de HCQ. En la década de 1980-89 se utilizó como profilaxis de la enfermedad tromboembólica venosa en pacientes sometidos a prótesis de cadera40. El tratamiento con HCQ también ha demostrado beneficios en el síndrome antifosfolípido (SAF) y en potadores de anticuerpos antifosfolípidos (AAF). Se ha descrito que disminuye la agregación plaquetaria, la viscosidad sanguínea y la aglutinación de los glóbulos rojos en sangre periférica. Esto fue inicialmente probado en un estudio con ratones, a los que se les inyectó anticuerpos antifosfolípidos y luego se les provocó una lesión vascular. Los que recibieron HCQ desarrollaron un trombo más pequeño y de menor duración respecto a los no tratados con este medicamento41. Se ha evidenciado que HCQ determina una disociación de la unión de los anticuerpos antib2-glicoproteína 1 (anti-Gp1) de tipo IgG a la bicapa Tabla 4. Efectos del tratamiento con hidroxicloroquina en el síndrome de Sjögren Marcadores inflamatorios sistémicos Disminución Calidad lacrimal Mejoría Xerooftalmia Mejoría Xerostomía Mejoría Rev Med Chile 2016; 144: 232-240


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