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Revista Medica de Chile Enero 2016

ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓN 81 Cambios en los parámetros de la marcha asociados al envejecimiento - M. J. Calderón et al Articulación de la rodilla La rodilla es un complejo articular que se caracteriza por un amplio rango de movimiento en el plano sagital. Estos rangos son utilizados en la fase de apoyo de la marcha como un determinante en la estabilidad y, en la fase de balanceo como factor primario en el desplazamiento de las extremidades inferiores24. Hasta el día de hoy, los resultados encontrados en la literatura son dispares, concordando que en general las diferencias en el movimiento de esta articulación son nulas o escasas2,15. Al estudiar el patrón de movimiento en el plano sagital en AM podemos darnos cuenta que mantiene los mismos rangos que en los AJ (Figura 3; p > 0,05). Al contrastar los resultados de varo-valgo de esta articulación (Figura 3), encontramos que existen dos fases en las que hay una reducción del rango de movimiento en los AM: AP y BM (p = 0,0206 en ambas). Este cambio, al igual que en la articulación de la cadera, buscaría aumentar la estabilidad evitando una disminución del balance los AM. Al comparar las curvas cinemáticas de la rodilla en AM y AJ en todo el ciclo de marcha a velocidad controlada, ambos grupos no presentan una gran variabilidad angular en el plano sagital, la cual si se observa en los planos frontal y transverso principalmente en el grupo de AM (Figuras 1 y 2). Si bien el grupo de AM redujo su rango de movimiento promedio en el plano frontal, a su vez aumentó la variabilidad angular en este, lo que de acuerdo a lo descrito por Schrager et al. sería un indicador de inestabilidad dinámica, aumentando el riesgo de sufrir una caída13. Articulaciones de cadera y pelvis Los movimientos de la cadera y la pelvis se realizan sincrónicamente, y su relación temporal no parece estar influenciada por el sexo ni por la edad25. Estudios previos sugieren que en los AM el rango máximo de extensión de cadera es mayor y aumenta el tilt pélvico anterior1,17. Nuestros resultados (Figura 3) concuerdan con los datos reportadospor Lim en donde los AM alcanzan un máximo de extensión de cadera en la fase de PB/ BI mayor a la de los AJ, y un tilt pélvico anterior superior al de los jóvenes durante todo el ciclo de la marcha19. Una diferencia importante encontrada entre AM y AJ, es que los primeros reducen la oblicuidad pélvica durante todo el ciclo de la marcha, alcanzando diferencias significativas en el apoyo plantar (p = 0,0047) y en el despegue de los dedos (p = 0,0053). Este resultado indica que los AM al aumentar la inclinación anterior de la pelvis deben reducir los grados de libertad de los movimientos laterales de ésta, para así mantener la estabilidad dinámica que se requiere durante la marcha. Un cambio esperado durante el envejecimiento es el que ocurre con los movimientos de abducción aducción de cadera. Al observar el comportamiento angular, podemos apreciar que los AM aumentan su rango de abducción en más de 4° durante todo el ciclo con respecto a los AJ, lo que sugiere que este incremento en la separación de las piernas buscaría aumentar la base de sustentación en este grupo, para así aumentar la estabilidad durante la marcha15. Esto se relaciona a lo descrito por Schrager et al., quienes encontraron que producto del envejecimiento, el centro de masa corporal aumenta su excursión mediolateral, por lo que se hace necesario un cambio en la base de sustentación para disminuir el riesgo de caídas13. En conclusión, las principales diferencias encontradas en el desplazamiento angular de la marcha a una velocidad controlada entre AJ y AM, se relacionan con cambios para mantener la estabilidad dinámica general en los AM. Una forma que éstos utilizarían para mantener la estabilidad sería a través de la reducción de rangos articulares en el tobillo con el objetivo de mejorar el posicionamiento de esta articulación para aumentar su base de sustentación (esto se logra en conjunto con un aumento de la abducción de cadera), lo cual es compensado con un aumento en los movimientos pélvicos anteriores, y una reducción en los laterales. De esta forma, en una marcha a una misma velocidad que los AJ, logran mantener los rangos articulares relacionados a la progresión en la marcha (plano sagital), buscando aumentar la estabilidad a través de cambios significativos de sus movimientos medio-laterales (plano frontal)26. Finalmente, será importante determinar como la variabilidad cinemática observada en nuestros resultados y en estudios anteriores afectan en la estabilidad de la marcha, ya que aún existe discrepancia en este punto. Esto hace necesario que futuros estudios puedan relacionar pruebas biomecánicas con pruebas clínicas de tal forma que se pueda tener un mayor conocimiento de cómo cambia la estabilidad de los AM en tareas Rev Med Chile 2016; 144: 74-82


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