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Mayo 2016

artículos de revisión Trastorno dismórfico corporal y anorexia nerviosa - R. Behar et al remisión del desorden se asocia con una mayor duración de la patología o un trastorno de la personalidad 628 comórbido, independientemente del sexo, raza, nivel socioeconómico y edad de inicio14. Similitudes y diferencias entre TDC y TCA En virtud de diversos elementos fenomenológicos es posible establecer un parangón entre el continuum que representan los TCA y el TDC. Ambos presentan evidentes similitudes: insatisfacción con y distorsión de la imagen corporal, preocupación por imperfecciones en la apariencia percibida, conductas repetitivas de chequeo, edad de comienzo y evolución. Empero, las diferencias incluyen la focalización en el peso y la forma corporal en los TCA versus algunas regiones más específicas en el TDC15; igualmente, difieren en cuanto a distribución por sexo: mayor prevalencia de TDC en hombres y TCA en mujeres16. La funcionalidad y la calidad de vida han demostrado ser notablemente pobres en ambos grupos, sin diferencias significativas8. Al respecto, Kollei et al concluyeron que los individuos con TDC manipulan más su apariencia y portan mayor grado de afectos negativos que los controles sanos, informando un mayor deterioro psicosocial que el grupo con TCA, con estrategias de afrontamiento desadaptativas como la preocupación constante y pensamientos intrusivos y no deseados17. Por otra parte, en la AN los individuos creen tener sobrepeso, manteniendo una inquietud persistente asociada al peso. En contraste, en el TDC prevalece la concentración en defectos erróneamente percibidos de su apariencia física, más comúnmente del rostro, con un patrón caracterizado por sobre-atención al detalle (procesamiento cognitivo reducido de características generales) de la auto-imagen (ej. corporalidad general en AN, rasgos faciales en TDC)18. Clasificación nosológica del TDC Aunque pueda parecer que el TDC prepondera en el contexto sociocultural occidental reciente, ha sido mundialmente documentado desde el siglo XIX por el psiquiatra Enrico Morselli. El término dismorfofobia, del griego dysmorphia (fealdad), fue introducido a la nomenclatura psiquiátrica como desorden particular en el DSM-III (1980)19, categorizado como un trastorno somatomorfo atípico. En el DSM-III-R (1987) se menciona que no ocurriría exclusivamente durante el curso de una AN, criterio modificado en el DSM-IV (1992), con el reconocimiento de la intercurrencia de ambas entidades. Posteriormente, el DSM-IV-TR (2000) especifica una variante delirante comprendida en el espectro psicótico y una no delirante residente en el somatomorfo. Paralelamente, la CIE-10 (1994) lo cataloga como un tipo de trastorno hipocondriaco de la sección somatomorfa, y, finalmente, el DSM-5 (2013) lo integra al espectro obsesivo-compulsivo con diversos grados de introspección, además del especificador del subtipo “trastorno dismórfico muscular”. Al respecto, McElroy et al20 han propuesto que tanto el TDC como los TCA no solamente participarían de este espectro, sino que también podrían ser incluidos en el conjunto más amplio correspondiente a los trastornos del ánimo. En Tabla 1 se citan los criterios diagnósticos según el DSM-5 para TDC (Sección trastorno obsesivo-compulsivo y trastornos relacionados) y AN (Sección trastornos alimentarios y de la ingestión de alimentos)21. Comorbilidades Trastorno dismórfico muscular El TDC puede involucrar una obsesión específica conocida como trastorno dismórfico muscular, dismorfia muscular, anorexia inversa o vigorexia, actualmente especificador del TDC en el DSM-521, como se puntualizaba anteriormente. Afecta mayormente a hombres, quienes se perciben más débiles, pequeños e insuficientes muscularmente, con significativa interferencia en su desempeño cotidiano. Practican largas horas de levantamiento de pesas con excesiva atención a la dieta y consumo de sustancias anabólicas, pese a conocer sus consecuencias físicas y psicológicas adversas, interrumpiendo actividades sociales, ocupacionales o recreacionales por la compulsión de cumplir horarios rígidos de entrenamiento y alimentación, eludiendo situaciones donde su cuerpo es expuesto con marcado estrés y/o ansiedad22 24. Espectro obsesivo-compulsivo La naturaleza obsesivo-compulsiva del TDC intuitivamente lo ubica en este espectro5: hasta 39% de los enfermos con TDC presenta simultáneamente un trastorno obsesivo-compulsivo6, siendo considerado como su comorbilidad más frecuente y paralelamente la más constatada en Rev Med Chile 2016; 144: 626-633


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