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Marzo_2017

ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN d) Escolaridad Benzodiazepinas en adultos mayores en América Latina - S. Gómez et al Cinco de los artículos incluidos analizaron la asociación entre nivel de escolaridad y consumo de BZD en AM, con resultados divergentes. Alvarenga y Brunoni et al., no encontraron significativa relación ambas variables17,25. Por otro lado, los restantes tres estudios objetivaron una relación inversa entre nivel educacional y uso de BZD30,35,36. Telles et al., mostraron que 66,6% de los consumidores tenía primer grado incompleto (grupo de escolaridad más bajo)35. Huf et al., señalaron que la mayoría de los consumidores AM de BZD (42,6%) sólo tenía educación básica completa30. Finalmente, Busto et al., concluyeron que el menor nivel educacional se asoció a mayor tasa de consumo de BZD36. Consumo de BZD y efectos adversos De los estudios revisados, siete señalaron efectos adversos en poblaciones mayores de 60 años en relación al uso de BZD24,26-28,30,37,39. Dentro de los efectos adversos más reportados 356 destacan las caídas, descritas en cuatro artículos26-28,37. En el estudio de Gac et al., los pacientes AM que presentaron caídas usaban significativamente más BZD que el grupo control (40,7% versus 29,4%)37. Por otro lado, Coutinho et al., objetivaron que el consumo de BZD en AM se asociaba a un mayor riesgo de fracturas por caídas (OR 2,27; IC 95% = 1,20-4,31, p = 0,01) y mayor riesgo de fracturas graves (OR 2,09; IC 95% = 1,08-4,05, p = 0,03)27. El mismo autor, en un estudio posterior constató que los AM que usaron BZD en las últimas 24 h poseían un riesgo significativamente mayor de caídas (OR 2,56; IC 95% = 1,44-4,57) y de fracturas graves (OR 2,22; IC 95% = 1,07-4,58)28. Finalmente, Chaimowicz et al., observaron una positiva asociación entre el consumo de BZD y caídas en AM (p = 0,05)26. Por otro lado, Huf et al., observaron que existe una asociación entre el uso a largo plazo de BZD y síntomas como cefalea crónica (OR 3,53; IC 95% =  1,82-6,89) e insomnio (OR 8,87; IC 95% = 2,53-31,06)30. Sólo un estudio describió la dependencia a BZD en población de AM39. En este artículo, que incluye un total de 39 pacientes usuarios de BZD, 69,2% presentó síntomas de dependencia. De éstos, 92,6% reportó haber tenido síntomas de abstinencia. De la misma forma, 59,35% de los pacientes dependientes señalaron tolerancia a las BZD y 88,9% indicó presentar síntomas residuales tras la reducción o cese del consumo de BZD. Además, se mencionó que la indicación médica inicial para el uso de BZD en los pacientes que desarrollaron dependencia fue el tratamiento de la ansiedad. Finalmente, Bicca et al., estudiaron el deterioro cognitivo asociado al uso de BZD, no encontrando asociación entre el uso prolongado de BZD y deterioro en la memoria (p = 0,84), fluidez verbal (p = 0,78) o la atención (p = 0,23)24. Automedicación de BZD en AM De los estudios revisados, cuatro señalan automedicación en poblaciones mayores de 60 años32,33,35,38. De ellos, sólo dos artículos hicieron un análisis cuantitativo, refiriendo una gran dispersión en la tasa de uso de BZD sin prescripción médica. Por un lado, Sánchez et al., constataron que 54,4% de los AM usuarios de BZD lo hacía de manera automedicada38, mientras que Telles et al., objetivaron una tasa de automedicación entre los AM usuarios de BZD de 11,1%35. Mendoza et al., no refieren valores32,33. Discusión En los últimos años, extensa evidencia Europea y Norteamericana ha confirmado los riesgos del uso de BZD en AM, no sólo por su evidente riesgo de dependencia o efectos secundarios a corto plazo, sino que también por su asociación con fallas de memoria y demencia10,13. La presente revisión entrega un panorama del grado de investigación en Latinoamérica en este tema. Dentro de los principales resultados de los estudios revisados, se confirma la alta prevalencia de uso de BZD en AM, la cual llega hasta 49,5% en población no consultante, 50,8% en pacientes hospitalizados y hasta 61,4% en atención primaria21,34,36. Comparados con datos disponibles en la literatura internacional, las frecuencias de esta revisión son en general similares o superiores. A modo de ejemplo, dos estudios en población de AM no consultante mostraron prevalencias de consumo de BZD de 26,4% en España y 32% en Francia15,16. Es interesante la asociación reportada en algunos estudios y la variable edad17,25. Es hipotetizable que las BZD sean crecientemente utilizadas a medida que síntomas (e.g., alteraciones Rev Med Chile 2017; 145: 351-359


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