ARTÍCULO ESPECIAL - Problemas éticos y de salud planteadospor la reciente epidemia de Ébola: ¿Qué debemos aprender?

Marzo 2016

ARTÍCULO ESPECIAL 371 Rev Med Chile 2016; 144: 371-376 Problemas éticos y de salud planteados por la reciente epidemia de Ébola: ¿Qué debemos aprender? JUAN PABLO BECA1, SOFÍA P. SALAS2 Ethical and health issues posed by the recent Ebola epidemic: What should we learn? The recent Ebola epidemic that affected several countries in Africa, with very high mortality and a pandemic threat, posed problems of justice, public health, prevention, treatment and research, each of which has relevant ethical issues. Despite severe initial difficulties, an effective international response was achieved, whose outcome has left significant teachings to be considered in order to deal with future epidemics or pandemics. In this article, the authors analyze the main problems faced during the Ebola epidemic, including the unequal distribution of health resources between countries, the need for international collaboration, the requirement for a review of the ethical standards of clinical trials in emergencies, and the necessity of an organized global system of prevention and timely response to these outbreaks. Authors conclude that at the present time health is a global issue without borders, that insufficient healthcare resources in some countries poses risks and affects all countries and that the confrontation of the threats of epidemics requires a solution based in universal solidarity. At the same time, a moral duty to investigate should be acknowledged, seeking a balance between sense of urgency, scientific rigor and involvement of local communities. (Rev Med Chile 2016; 144: 371-376). Key words: Ebola virus; Ethics, research; Public Health; Social Justice. 1Centro de Bioética. Facultad de Medicina Clínica Alemana Universidad del Desarrollo. Santiago, Chile. 2Programa de Ética y Políticas Públicas en Reproducción Humana, Facultad de Medicina, Universidad Diego Portales. Santiago, Chile. Conflictos de interés: Ninguno que declarar. Este trabajo no obtuvo financiamiento. Recibido el 2 de marzo de 2016, aceptado el 15 de marzo de 2016. Correspondencia a: Juan Pablo Beca Av. Las Condes 12438, Lo Barnechea. Teléfono: 223279157 jpbeca@udd.cl Ébola, pequeño río de la República Democrática del Congo (antiguo Zaire), dio nombre al virus que genera una enfermedad hemorrágica viral con una alta tasa de mortalidad que ha desencadenado brotes epidémicos descritos desde 1976 en África1. El reservorio del virus en la naturaleza serían murciélagos de la fruta (familia Pteropodiae) y éste se transmite al hombre por contacto directo o indirecto con estos murciélagos u otros mamíferos infectados, como monos y antílopes. Una vez que se transmite al humano se inicia un ciclo de transmisión interhumana, en que las personas enfermas contagian el virus a sus contactos cercanos a través de su sangre y otros fluidos corporales, incluyendo transmisión sexual. Después de 40 años del brote inicial, la investigación sobre esta trágica enfermedad había sido escasa y lenta, como ocurre con muchas enfermedades que afectan de manera muy predominante al tercer mundo. Las epidemias de Ébola entre 1976 y 2012 fueron de decenas o centenas de casos (Figura 1) que se controlaron por la evolución de sus propios ciclos epidémicos2. A pesar de su alta mortalidad, no se generó alarma mundial y la investigación sobre el tema fue escasa y en parte motivada por tratarse de una infección viral que potencialmente podría ser un arma biológica. El reciente brote, con más de 28.000 casos y más de 11.000 muertes, se inició en diciembre de 2013 en Guinea y se extendió de manera rápida a Sierra Leona y Liberia a inicios de 2014. Luego se diseminó en forma


Marzo 2016
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