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Junio 2017

ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN y registros de Estados Unidos de Norteamérica12 y Europa13, las etiologías de la IC corresponden a las más habitualmente encontradas en estudios poblacionales (hipertensiva y coronaria). En su mayoría, los pacientes correspondían a IC con FEVI reducida. Sin embargo, pese a las recomendaciones 738 nacionales e internacionales para el manejo de estos sujetos, el análisis del tratamiento farmacológico vuelve a mostrar que en nuestro medio aún existe una baja proporción de pacientes en terapia médica óptima11. Como es posible esperar en pacientes con este perfil de severidad, se observó un alto porcentaje de pacientes con hospitalizaciones previas. Particularmente importante es la elevada prevalencia de síntomas depresivos y la baja calidad de vida autoreportada, la que es marcadamente peor a la observada en otros estudios que evalúan población de pacientes hospitalizados14-17. Una explicación posible de estos hallazgos puede ser la prevalencia de fragilidad concomitante en nuestra población, comparable con la de otros estudios18, la cual se presenta en pacientes con síntomas depresivos y, además, disminuye la calidad de vida, sin embargo, la implicancia de estos hallazgos debe ser analizada en futuros estudios. Cuando los pacientes incorporados en este estudio fueron categorizados de acuerdo a los niveles de Gal-3 se hace evidente la asociación entre pacientes de mayor edad y con antecedentes de HTA con valores de Gal-3 elevados, lo que es concordante con lo encontrado por otros autores19,20. Otras variables sociodemográficas y de laboratorio no mostraron asociación significativa con los niveles de Gal-3, aun cuando se observó Galectina-3 en insuficiencia cardiaca - V. Rossel et al Figura 1. Factores asociados a valores elevados de Galectina -3 (>17,8 ng/mL) en pacientes con insuficiencia cardiaca. FEVI: fracción de eyección del ventrículo izquierdo. IC: intervalo de confianza. una tendencia a valores mayores de Gal-3 en individuos con tres o más comorbilidades, portadores de FA o con FEVI preservada. Un hallazgo relevante son los elevados niveles de pro-BNP al alta, con valores promedio superiores a 5.000 pg/mL. La interpretación de este resultado es compleja y puede obedecer a múltiples factores, que incluyen la severidad del cuadro de base, la presencia de deterioro de función renal en el curso de la hospitalización o a la persistencia de manifestaciones de sobrecarga de volumen al alta, producto de un manejo insuficiente. Pese a lo anterior, la mortalidad al año en nuestra cohorte fue relativamente baja. Aun cuando este hecho limita las conclusiones sobre el rol de Gal-3 como marcador de riesgo de mortalidad, el hecho que tres de los cuatro pacientes fallecidos presentaran valores de Gal-3 elevados al momento del alta es sugestivo y concordante con la experiencia de otros estudios21,22. Desde una perspectiva clínica, el uso de Gal- 3 complementa otros biomarcadores utilizados en IC. En el subanálisis del estudio PRIDE, los niveles de Gal-3 en pacientes que fallecieron en diferentes períodos, fueron significativamente más altos que en aquellos que sobrevivieron en esos mismos períodos de tiempo. De igual manera, en el estudio DEAL-HF los pacientes que fallecieron tenían niveles más altos de NT-ProBNP y Gal-323. A diferencia de troponinas o péptidos natriuréticos, los niveles de Gal-3 son bastante más constantes en el tiempo, reflejando la progresión de la fibrosis miocárdica, remodelamiento cardíaco adverso y progresión de la enfermedad24, por lo cual no son modificados significativamente por Rev Med Chile 2017; 145: 734-740


Junio 2017
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