Page 116

Junio 2017

caso clínico 796 Monoartritis e infarto óseo como presentación de linfoma - P. Díaz Asencio et al Figura 2. Imagen de resonancia magnética de codo en el plano sagital , en secuencia T1 con saturación grasa y gadolinio. Se observa moderado derrame articular en el codo, con engrosamiento y reforzamiento de la sinovial articular, lo que es compatible con sinovitis. Rev Med Chile 2017; 145: 795-798 vamente con inflamación y severo dolor en la misma región. Al examen físico, se evidenció artritis de codo, destacando un dolor exquisito a la presión digital en la región epitroclear. Se realizó una resonancia magnética con gadolinio, que evidenció infiltración de la médula ósea, de aspecto hipercelular, sugerente de enfermedad linfoproliferativa y áreas con ausencia de impregnación posterior a la administración de gadolinio, sugerentes de infarto en la cara medial de la epífisis distal del húmero (Figura 1). A su vez, se evidenció abundante líquido sinovial y engrosamiento de la membrana sinovial (Figura 2). Un nuevo hemograma mostró en el frotis sanguíneo linfocitos inmaduros con núcleos segmentados y regular cantidad de citoplasma. Se realizó una tomografía axial computada (TAC), que reveló múltiples adenopatías mesentéricas con un diámetro sobre 9,5 cm y una gran masa retroperitoneal. Se realizó una biopsia de ganglio linfático, la cual confirmó un linfoma de células B. Discusión Ya en el año 1983, se describe la asociación entre manifestaciones reumatológicas y enfermedades hematológicas1, sin embargo, a la fecha actual, la evidencia en la literatura más bien hace referencia a reportes de casos clínicos. Se ha descrito la asociación de manifestaciones reumatológicas en una serie de enfermedades hematológicas, dentro de ellas, la anemia de células falciformes, talasemia, hemocromatosis, leucemia aguda, mieloma múltiple, hemofilia, linfoma, existiendo en algunas de estas enfermedades, asociaciones bien conocidas, en otras más bien su ocurrencia anecdótica2. Respecto al linfoma, se ha reportado que entre 5-25% de los pacientes con linfoma no Hodgkin presentan manifestaciones musculoesqueléticas2,3. Entre ellas, la más frecuentemente reportada es el dolor óseo, y con menor frecuencia, la presencia de monoartritis, o poliartritis2. Típicamente, el compromiso óseo es secundario, siendo la infiltración articular rara y más bien una reacción sinovial por compromiso del tejido óseo subyacente4. Respecto a las articulaciones comprometidas, de los pocos casos descritos en la literatura, la articulación afectada con mayor frecuencia es la rodilla. En una revisión de los casos publicados hasta el año 2013, se cuentan 18 casos con presencia de mono o poliartritis asociada a linfoma no Hodgkin, siendo en 13 de ellos la presencia de artritis considerado como manifestación precoz de enfermedad subyacente. Sólo en 7 casos se reportó compromiso monoarticular, sin otras manifestaciones de linfoma no Hodgkin. La articulación afectada con mayor frecuencia fue la rodilla (3 casos), esternoclavicular (2 casos) y codo (2 casos)4-7. Figura 1. Imagen de resonancia magnética de codo en el plano coronal, en secuencia T1 con saturación grasa y gadolinio. Se observa sustitución difusa de la médula ósea del húmero distal, con áreas geográficas que no presentan reforzamiento con el uso de contraste, manifestación de focos de necrosis medular.


Junio 2017
To see the actual publication please follow the link above