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Junio 2016

Tabla 9. Mortalidad, complicaciones y fallas en el rescate en los “mejores “ y “peores” hospitales (%) Mortalidad Complicaciones Fallas en el rescate Tipo cirugía “Mejores” “Peores” “Mejores” “Peores” “Mejores” “Peores” Revascularización coronaria 2,6 4,7 21,1 24,2 6,2 18,9 Reparación electiva AAA * 2,1 3,8 14 20,8 3,4 33,8 Reemplazo valvular aórtico 4,1 7,5 27,1 33,5 7,2 26 Reemplazo valvular mitral 7,4 12,8 36,3 46,2 6,6 43,1 Pancreatectomía 2,8 9,1 22,4 40,8 4 50,8 Esofagectomía 6,3 12,1 29,4 48,1 5,7 56,9 *AAA: aneurisma aorta abdominal. 763 artículo de revisión talidad en los “peores hospitales” era efectivamente 2,5 veces mayor que en los “mejores hospitales”, pero que las diferencias en las complicaciones no eran tan marcadas como en la mortalidad; lo que hacía la diferencia entre unos hospitales y otros era la capacidad que cada hospital tenía para sacar adelante a sus pacientes complicados. Es decir, lo que era diferentes era la capacidad de “rescate de complicaciones” entre unos y otros (Tabla 9). Un estudio publicado en 201342 del Michigan Surgical Quality Collaborative demostró que en los hospitales de alta mortalidad, existía una falla de 42,1% para rescatar de las complicaciones, a diferencia de 27,4% de falla que tenían los hospitales con baja mortalidad para sacar adelante sus pacientes complicados. Es decir, la diferencia en la mortalidad no estaba en que en los “mejores hospitales” los pacientes se complicaban menos, sino que en ellos estaban dados los recursos para sacarlos adelante pese al desarrollo de complicaciones. Observaciones similares han seguido demostrando la fuerte asociación entre volumen del hospital y mortalidad43,44. Conclusiones Si volvemos a considerar que los resultados quirúrgicos interesan a muchos es fundamental, hoy, poder conocer y comparar éstos entre diferentes instituciones y en una misma institución en el transcurso del tiempo45-48. Sabemos que para ello debemos ajustar los resultados de acuerdo a los factores de riesgo y que, finalmente, están determinados por múltiples factores49,50. Están en juego factores del paciente, muchos de ellos no modificables. Otros dependen de la estructura del centro de que se trate; sus recursos y especialización de sus profesionales. También influyen los procesos de atención, que deben basarse en la mejor evidencia; éstos pueden revisarse periódicamente y traspasarse como buenas prácticas de un centro a otro. Este concepto hay ha llevado a hablar de “hospitales de alto valor”, donde se observa una alta calidad a un bajo costo51. Referencias 1. Greenberg CC, Kennedy GD. Advancing Quality Measurement to Include the Patient Perspective. Ann Surg 2014; 260: 10-2. 2. Donabedian A. Explorations in Quality Assessment and Monitoring The Definition and Quality and Approaches to Its Assessment. Vol 1, Ann Arbor, MI. Health Admin. Press, 1980. 3. Russell T. Safety and Quality Improvement in Surgical Practice. Ann Surg 2006; 244: 653-5. 4. Rikkers LF, Hoyt DB, Flum DR, Malangoni MA. Quality. The Key to Surgery´s Future. Ann Surg 2014; 260: 567-76. 5. Dimick JB, Weeks WB, Karia RJ, Das S, Campbell DA. Who Pays for a Poor Surgical Quality? Building a Business Case for Quality Improvement. J Am Coll Surg 2006; 202: 933-7. 6. Clavien P-A. Targeting Quality in Surgery. Ann Surg 2013; 258: 659-68. 7. Martin RCG, Brennan MF, Jacques DP. Quality of Complication Reporting in the Surgical Literature. Ann Surg 2002; 235: 803-13. 8. Hutter MM, Rowell KS, Davaney LA, Sokal SM, Warshaw AL, Abbott WM, et al. Identification of Surgical Morbimortalidad quirúrgica - R. Espinoza et al Rev Med Chile 2016; 144: 757-765


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