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Junio 2016

ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓN Comparación por sexo de psicopatología en jóvenes - C. Cruzat-Mandich et al datos nacionales26,27, esta patología aparece fundamentalmente 748 en individuos mayores de 45 años, es más prevalente después de los 60 años de edad, y en estratos socioeconómicos más bajos. Otros estudios en Chile28,29 plantean que es necesario realizar intervenciones regulares para que las personas diagnosticadas mantengan un control de la enfermedad, en población chilena la adherencia a los tratamientos es baja, por lo que aumentan los riesgos y complicaciones de la enfermedad. Desde el punto de vista de salud pública, el porcentaje encontrado en esta muestra es alarmante, y es necesario seguir investigando. Otro hallazgo relevante se refiere a la evaluación, percepción y actitudes en relación al peso. El 65% señala que desearían pesar menos, y las mujeres, en promedio, quieren pesar aun menos que los hombres. Esto concuerda con algunas investigaciones internacionales30, en que 70% de las adolescentes mujeres quieren estar más delgadas. Un porcentaje significativo de las mujeres adolescentes y jóvenes de esta muestra, que presenta un peso normal, desea bajar de peso. Diversos autores25,31, describen que los adolescentes reciben presiones para estar más delgados, especialmente aquellos que además tienen baja satisfacción con su propio cuerpo. Específicamente en Chile32, se ha observado que la necesidad de estar más delgada se relaciona con la necesidad de alcanzar los estándares culturales de belleza. Junto a lo anterior, cabe considerar que en el período de la pubertad, los cambios corporales y la influencia social son aun más relevantes, siendo una etapa de alto riesgo para desarrollar conductas alimentarias alteradas30. Al comparar la muestra por sexo, se obtiene que las mujeres presentan una gran preocupación por estar delgadas, la que es significativamente superior a la de los hombres en estas edades. Además, las mujeres, en comparación con los hombres, presentan mayor insatisfacción con su imagen corporal y una mayor preocupación por el peso. Esto concuerda con estudios internacionales33 y con otras investigaciones realizadas en Chile, las que han encontrado que las mujeres chilenas presentan mayor preocupación por su imagen y mayor conciencia de su peso que los hombres, y también que otras mujeres latinas34,35. Dado estos resultados, es importante pensar si la preocupación por el peso, en estas edades, es un indicador desde el cual se evalúa sólo la apariencia. Este es un indicador importante, porque por un lado, tiene una alta correlación con la presencia de TA2, y por otro, porque podría ser un elemento que permita intervenir tempranamente. Trabajar desde el constructo de apariencia corporal, en estas edades, puede significar el comprometer otros temas relacionados, como: hábitos alimentarios, síntomas afectivos negativos, autoestima; todos estos definidos, además, como factores de riesgo de problemas en la conducta alimentaria24,25. También podría favorecer estilos de vida más saludable, lo que es relevante dados los malos hábitos alimentarios presentados por los adolescentes y jóvenes en Chile26,36. Se observa también, que son los hombres los que realizan actividades para desarrollar más habilidades y aptitudes físicas; aunque, las mujeres están preocupadas por su peso y su apariencia, y están insatisfechas con su imagen corporal, realizan en menor proporción actividades concretas para mejorarlas. Las encuestas chilenas26 plantean que hay entre 25-30% de baja actividad física a lo largo del país, independientemente de la edad y el sexo. Los promedios son levemente más altos en la V Región y levemente más bajos en la Región Metropolitana y VIII Región, por lo que estos datos parecen coincidir con lo observado. Es relevante pensar si la capacidad física de estos jóvenes está realmente disminuida, y sería importante investigar más sobre este indicador en población adolescente, dado que estos resultados pueden reflejar problemas de orden físico en estas poblaciones, sobre todo en patologías como la obesidad, que ha ido en aumento en los últimos años26. Finalmente, las mujeres presentan numerosos síntomas somáticos, mayores síntomas ansiosos y depresivos que los hombres. Es decir, mujeres entre 14 y 25 años aparecen como población de riesgo; presentan: mayores malestares psicológicos, insatisfacción con su cuerpo, desean bajar proporcionalmente más de peso, están incluso obsesionadas por la delgadez, y no presentan conductas dirigidas a solucionar aquello que les preocupa. Esto es coincidente con otras investigaciones realizadas en Chile y otros países latinoamericanos37,38 en cuanto a que la población femenina adolescente presenta mayor prevalencia y potencial de riesgo para trastornos afectivos, especialmente depresión y trastorno ansioso. Una de las limitaciones de este estudio es el Rev Med Chile 2016; 144: 743-750


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