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Junio 2016

ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓN Comparación por sexo de psicopatología en jóvenes - C. Cruzat-Mandich et al La clasificación del estado nutricional se realizó mediante el cálculo del IMC de acuerdo con los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS)22. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética de la Universidad Adolfo Ibáñez, y de Conicyt. Se obtuvo la autorización de los directivos de los establecimientos educacionales. Todos los participantes 746 firmaron un consentimiento informado (y en caso de menores de edad, también el adulto responsable). La información fue anónima y confidencial. Los datos fueron analizados mediante el programa estadístico SPSS 20.0.Se efectuó análisis descriptivo a través de distribución de frecuencias y estadísticos descriptivos. La relación entre las variables de interés se evaluó a través de la prueba t para diferencias de medias en muestras independientes, considerando el tamaño del efecto. Se estableció un nivel de significación estadístico de 0,05. Resultados El 56,5% de los participantes eran de género femenino y 43,5% de género masculino. Sus edades fluctuaron entre 14 y 25 años, con un promedio de 18,7 años (DE 2,7). El 31,8% eran pre-adolescentes (entre 14 y 17 años), 41,2% adolescentes (entre 18 y 20 años) y 27,1% jóvenes adultos (entre 21 y 25 años). El IMC promedio fue de 22,5 (DE 3,2); se encontró 15,8% de sobrepeso, 2,2% de obesidad y 7% de bajo peso. El 74,9% presentaba un estado nutricional normal. Se observó que 65,3% deseaba pesar menos de lo que pesa, 17,9% deseaba pesar más y sólo 16,8% estaba satisfecho con su peso (porcentaje que representa el peso deseado respecto del peso real). Respecto de antecedentes familiares, 53,2% tenía antecedente de sobrepeso en su familia y 46,8% antecedente de diabetes mellitus. Los resultados del reporte de los cuestionarios se presentan en la Tabla 2. Se describen sólo las variables cuyos tamaños del efecto son medianos o grandes (d > 0,5)23. En el MBRSQ existen diferencias significativas en la orientación por la apariencia (AO), es decir, las mujeres presentaron mayor preocupación por el aspecto físico que los hombres; también las mujeres presentaron menos conductas orientadas a mantener la forma física o desarrollar aptitudes físicas a través del deporte (FO) que los hombres. Por último, las mujeres presentaron mayor preocupación por el exceso de peso (OP) que los hombres. En relación al SCL-90, las mujeres presentaron significativamente mayores niveles de somatización (SOM) y depresión (DEP) que los hombres. Cabe destacar, aun cuando los tamaños del efecto son pequeños a medianos (d < 0,40), que las mujeres presentaron mayores síntomas ansiosos, y tendieron a describir sus síntomas de manera más intensa (PSDI). En cuanto al EDI-2, se observa que las mujeres presentaban una mayor preocupación por la delgadez (DT) que los hombres, siendo el tamaño del efecto notoriamente mayor que para el resto de los ítemes. Finalmente, se observó que las mujeres presentaron mayor insatisfacción con su apariencia (BD) que los hombres. Discusión El presente trabajo tuvo por objeto comparar por sexo una muestra de adolescentes y jóvenes de tres regiones de Chile, para describir la relación que existe entre la imagen corporal y otras variables psicopatológicas en población normal. Esto es relevante dada la asociación entre la (in) satisfacción corporal y otras variables mediadoras, como la autoestima, la centración en el cuerpo, presión social por la delgadez y el humor negativo, todas relacionadas especialmente con riesgos de presentar algún tipo de TA24,25. Hay 25% de esta muestra que presenta algún riesgo de salud, ya sea por bajo o sobrepeso. Pero además, 53% declara antecedentes familiares directos de sobrepeso u obesidad. Esto coincide parcialmente con los datos obtenidos en la Encuesta Nacional de Salud26, en que lo jóvenes entre 15 y 24 años presentan 11% de obesidad. Llama la atención que los jóvenes y adolescentes de esta muestra señalen el antecedente familiar de diabetes mellitus en 46,5%. Aunque es un dato declarado y no hay registro de cuántos de ellos están médicamente diagnosticados, es un porcentaje muy superior a lo que dicen las encuestas en Chile, en que la diabetes mellitus tipo 2 aparece en 9,4% de la población26. Según Rev Med Chile 2016; 144: 743-750


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