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Junio 2016

803 educación médica para favorecer el aprendizaje del estudiante están presentes en dos factores, Enseñanza centrada en el estudiante y Enseñanza centrada en el profesor, los que reflejan los dos modelos formativos que en la actualidad se encuentran en pugna en la formación de las carreras de la salud, el llamado modelo tradicional, unidimensional, basado en la transmisión de conocimiento declarativo, en la hegemonía docente como fuente de conocimiento y en la pasividad del estudiante, y el modelo constructivista, que busca favorecer el aprendizaje en distintas áreas (cognitivas, afectivas, sociales, conductuales, etc.) a través de una mayor participación del estudiantado y una mayor vinculación de éste con su contexto8,15,30. Hay una crítica consensuada al primero de estos modelos, y las carreras de la salud buscan transitar al modelo centrado en los estudiantes8. Sin embargo, el tradicional sigue siendo común en la universidad17 y es altamente eficiente para transmitir información34,35. En este sentido, que el CPP evalúe la frecuencia con que los docentes de carreras de la salud recurren a ambos modelos es pertinente para un escenario como el actual donde ambos están vigentes aún, siendo adecuados para situaciones de aprendizaje específicas. Asimismo, es útil diferenciarlos, dado que no constituirían dos polos de una dimensión, sino dos dimensiones independientes, como lo demuestra la ausencia de correlación identificada entre ambos. Segundo, el CPP evalúa el grado de Planificación de la enseñanza, incluyendo tanto las acciones tendientes a organizar previamente la acción pedagógica como al uso de recursos y dispositivos para facilitar este proceso (p.e. programas, syllabus, etc.). Asimismo, considera la planificación semestral y la definición de los momentos de la clase. Tercero, se identificó un único factor sobre evaluación: Evaluación de proceso, que rescata una función inherente a la docencia11,14,15: la constatación de avances en el aprendizaje de los estudiantes. El modelo evaluativo que rescata, integrando modalidades sumativas y formativas, heteroevaluativas y autoevaluativas, está alineado con los modelos curriculares que se promueven en la actualidad en carreras de la salud8. El cuarto, la Relación dialógica, aborda la capacidad del docente para generar espacios de aprendizaje propicios, motivadores, empáticos y respetuosos11. Aunque parece trascender a los aspectos disciplinares tradicionalmente asociados a los factores anteriores, refiere a una competencia básica que afecta directamente los aprendizajes alcanzados por los estudiantes y la capacidad misma del docente para actuar como modelo conductual15. Finalmente, el Uso de recursos tecnológicos ya era un rol reconocido explícitamente por Harden, al hablar del creador de recursos materiales14,15, y aborda un aspecto esencial para nuestra sociedad tecnologizada. Ante esto, la evaluación que hace el CPP, centrada en el comportamiento docente, no desconoce los aspectos que afectan las práctica pedagógica, tanto personales, de docentes y estudiantes19,20, como ambientales, del aula, el currículum formal y oculto21. Sin embargo, para operacionalizar el constructo de las prácticas y facilitar su medición, se enfoca en una dimensión de éste: la conducta docente, bajo la convicción que los otros factores, aunque relevantes, requieren mediciones diferenciadas. Por otra parte, el CPP presenta una adecuada confiabilidad en cuatro de sus factores, pero esta es cuestionable en los otros dos, lo que puede deberse a su menor número de ítems31,36. Sin embargo, es posible utilizarlo para el diagnóstico y la investigación de esta variable, aunque no en evaluaciones con consecuencias directas para los estudiantes (selección, evaluación sumativa, etc.). En síntesis, en este estudio se ha obtenido evidencia de la validez y confiabilidad del CPP para medir prácticas pedagógicas en docentes de carreras de la salud de Chile. El presente estudio tuvo un alcance nacional, no obstante la estrategia de muestreo por voluntarios dificultó una muestra más representativa de algunas regiones. Por otra parte, dado que las prácticas pedagógicas presentan una alta deseabilidad social, el CPP puede hacer un tamizaje eficiente y a bajo costo. Sin embargo, cuando sea posible es recomendable complementarlo con otras estrategias de recolección de datos, como observación en aula. Referencias 1. Tan CH, Macneill P. Globalization, economics and professionalism. Med Teach 2015; 37 (9): 850-5. 2. Fernández E, Bernasconi A. Las nuevas carreras de medicina como símbolo: entre la legitimidad académica y Cuestionario de prácticas pedagógicas - C. Pérez et al Rev Med Chile 2016; 144: 795-805


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