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Febrero 2017

art ículo de investigaci ón Incidencia de afasia en pacientes con ataque cerebrovascular isquémico - F. González Mc et al 199 que esto se deba a baja tasa de pacientes con un estudio etiológico completo, como lo es por ejemplo la evaluación vascular mediante doppler carotídeo/vertebral y exámenes vasculares de los vasos intra y extracraneales (angiografía por Tomografía Computada, angiografía por Resonancia Magnética o angiografía convencional), así como ecocardiograma, Holter de ritmo cardíaco en busca de fibrilación auricular paroxística, entre otros. Cabe mencionar que si bien han pasado varios años desde la realización del estudio PISCIS, aún existen hospitales públicos a nivel central y en regiones que no cuentan con la tecnología más avanzada para el estudio completo para estos pacientes ni con el recurso humano que se requiere. Probablemente, si esta misma investigación se hiciera actualmente, los resultados en relación a la etiología serían semejantes. En los pacientes afásicos, la segunda etiología más frecuente correspondió a cardioembólica, observando un porcentaje cercano a 1/3 de los casos. Los estudios publicados sobre este tema han podido concluir que la gran mayoría de estos pacientes presenta esta etiología9,14,15. De acuerdo al tipo clínico del ACV isquémico, más de 90% de los pacientes con afasia presentó un ACV de circulación anterior parcial o total. Este resultado es bastante esperable, tomando en consideración que el lóbulo frontal es relevante para la función lingüística, principalmente en lo expresivo, ya que aquí se encuentra el área de Broca, que tiene gran función en lo relacionado al lenguaje. En relación a la frecuencia de factores de riesgo cardiovascular, los resultados muestran a la hipertensión arterial (HTA) como el gran factor de riesgo presente en los pacientes afásicos, observando un porcentaje de 61,5%, lo que concuerda con lo publicado en la literatura. La Diabetes Mellitus (DM) fue el segundo factor de riesgo encontrado, observando que el 23,1% de los afásicos la presentaba al momento de su ACV. Los resultados de la aplicación de la escala de Rankin modificada - instrumento ampliamente utilizado para valorar el desenlace funcional- a los pacientes del estudio PISCIS a los 6 meses de seguimiento, mostraron que el 51,9% de los pacientes con afasia estaba muerto para la evaluación en ese período. Este resultado concuerda con lo expuesto en la literatura, en la que se señala que la presencia de afasia se asocia a un aumento de la mortalidad y disminución de los rangos de recuperación funcional15,18,19. Es posible -entonces- advertirque presentar afasia como secuela post ACV implicaría un peor pronóstico funcional para los pacientes, lo que sería muy interesante de estudiar en mayor profundidad en próximos estudios. En lo que respecta a las limitaciones de este estudio, se hace necesario mencionar que sólo se analizaron las variables que la base de datos contenía y no fue posible estudiar algunas otras de interés de los autores, como por ejemplo describir la relación entre la afasia y la escolaridad o estudiar los subtipos de afasia, entre otros temas. Existen publicaciones que han advertido que los pacientes con afasias expresivas tienden a ser más jóvenes que aquellos con afasias receptivas, lo que también habría sido interesante de analizar en esta población. Pese a que los datos del estudio PISCIS fueron recogidos entre los años 2000 y 2002 y que por ende la información se refiere necesariamente a este período, actualmente no existe a nivel nacional otro estudio poblacional de ACV que haya estimado la incidencia de esta patología de manera prospectiva y de esta magnitud. La selección del lugar para llevar a cabo el estudio PISCIS (Iquique) resulta interesante, debido a su realidad geográfica, ubicada a cientos de kilómetros de la capital y con características de desierto y mar, lo que la vuelve una ciudad con población cautiva al momento del estudio. La afasia es una patología que trasciende las esferas exclusivas del lenguaje; genera un quiebre de gran magnitud en la biografía de las personas y tiene un impacto severo en la calidad de vida de aquellos que la presentan. Si bien en los últimos años se ha podido ver un avance en materias de ayuda mediante la implementación de programas de habilitación y rehabilitación para este tipo de pacientes en Chile, aún falta mucho por avanzar. Se requiere mejorar en la prevención, controlando los factores de riesgos modificables y educando a la población. Gracias a los avances tecnológicos y científicos, los pacientes con ACV han logrado mayor sobrevida. No obstante, es posible observar individuos con secuelas de todo ámbito (cognitivo, motor y/o lenguaje, etc). Se hace urgente poder contar con equipos de rehabilitación que actúen precozmente para abordar este tipo de patologías, apoyar al paciente y su familia, optimizar los resultados funcionales y evitar el aumento de déficit neurológico. Rev Med Chile 2017; 145: 194-200


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