Page 122

Febrero 2017

caso cl ínico mas uterinos, procedimiento al que fue sometida esta paciente en dos oportunidades. En ellos se presume que al fragmentar la masa tumoral con el morcelador, sus células se pueden diseminar en la cavidad peritoneal. Así, éstas no lograrían ser extraídas por completo mediante lavado y aspiración, dejando una “siembra tumoral” en la cavidad peritoneal y dando paso a su irrigación, proliferación celular y crecimiento. Incluso se han descrito masas tumorales en el tracto de salida del instrumental laparosocópico, lo que apoya esta teoría9. Un caso de la literatura demuestra el desarrollo 258 de miomas intraperitoneales 7 años después de una histerectomía por vía laparoscópica con morcelación, en cuyo estudio citogenético todas las alteraciones cromosómicas de la masa peritoneal extraída concordaban con las del mioma uterino original10. En el caso de nuestra paciente, los miomas uterinos originalmente resecados presentaban una histología hipercelular, lo que, unido a la morcelación, favorecerían la siembra y proliferación metastásica de los miomas. En cuanto a la clínica, nuestra paciente es fiel reflejo de los otros casos reportados. No presentaba sintomatología específica y su diagnóstico se basó en un examen rutinario de salud. En otros casos es un hallazgo imagenológico incidental. Entre los posibles síntomas se ha descrito la sensación de distención o la autopalpación de una masa abdominal3. Los hallazgos en estudios imagenológicos pueden variar desde múltiples nódulos pequeños, simulando una carcinomatosis peritoneal, hasta una o más masas sólidas de gran tamaño. Tanto en ecografía como tomografía computada se pueden ver estas masas con características similares a las de un mioma uterino. En resonancia magnética, presentan señal de intensidad similar a la del músculo liso y realce homogéneo con contraste11-14. Es importante considerar los posibles diagnósticos diferenciales, debido al parecido con condiciones malignas como carcinomatosis peritoneal, que es el diagnóstico diferencial más importante. Ésta suele ser sintomática y presenta otros hallazgos imagenológicos característicos, como la presencia de ascitis. Otros diagnósticos diferenciales incluyen a mesotelioma peritoneal primario, linfoma peritoneal, tuberculosis peritoneal y tumor desmoides9-12. De todas maneras, el diagnóstico definitivo Leiomiomatosis benigna metastásica - P. García et al requiere un estudio histológico. Usualmente se realiza una laparotomía exploradora, una biopsia quirúrgica, e incluso una biopsia percutánea guiada por imágenes para orientar al diagnóstico definitivo2. Los nódulos benignos carecen de actividad mitótica o atipias, características típicas de un leiomiosarcoma. En nuestro caso, la lesión pélvica mostraba leve atipia, lo que nos obliga a un seguimiento cercano en el postoperatorio. La evolución casi siempre es benigna, pero un seguimiento estricto es imprescindible, debido a la posibilidad antes descrita de que pudiese corresponder a un leiomiosarcoma16-18. Entre las opciones terapéuticas, se encuentran la supresión hormonal con análogo de hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) u ooforectomía en pre menopáusicas, con o sin resección de los leiomiomas19. En nuestro caso, la cirugía estaba indicada por el tamaño de las masas y su relativamente rápido crecimiento desde la histerectomía laparoscópica. Además, su condición de post menopáusica la dejaba fuera de la opción de supresión hormonal. En resumen, presentamos un caso de leiomiomatosis benigna metastásica a nivel peritoneal en una paciente previamente sometida a dos miomectomías y una histerectomía laparoscópica. Se plantea que el factor etiológico de esta siembra pudo ser el procedimiento de morcelación de los miomas previamente extirpados en los cuales la histología demostraba hipercelularidad. Referencias 1. Vaquero ME, Magrina JF, Leslie KO. Uterine smooth muscle tumors with unusual growth patterns. J Minim Invasive Gynecol 2009; 16: 263-8. 2. Fasih N, Shanbhogue Prasad AK, Macdonald DB, Fraser Hill MA, Papadatos D, Kielar AZ, et al. Leiomyomas beyond the uterus, Unusual locations, rare manifestations. Radiographics 2008; 28: 1931-48. 3. Halama N, Grauling-Halama SA, Daboul I. Familial clustering of Leiomyomatosis peritonealis disseminata: an unknown genetic syndrome? BMC Gastroenterol 2005; 5: 33-8. 4. Hardman WJ 3rd, Majmudar B. Leiomyomatosis peritonealis disseminata: clinicopathologic analysis of five cases. South Med J 1996; 89: 291-4. 5. Willson JR, Peale AR. Multiple peritoneal leiomyomas associated with a granulosa-cell tumor of the ovary. Am J Obstet Gynecol 1952; 64 (1): 204-8. Rev Med Chile 2017; 145: 255-259


Febrero 2017
To see the actual publication please follow the link above