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Enero 2017

ARTÍCULO DE REVISIÓN 89 disminuye la absorción de grasas y azúcares de los alimentos, lo que contribuye a regular los niveles de colesterol y de glucosa plasmáticos, previniendo así la ECV y la diabetes. La fibra alimentaria también facilita el tránsito intestinal y previene el estreñimiento y el cáncer digestivo. Adicionalmente, es un factor determinante de saciedad, disminuyendo la ingesta energética y facilitando el control del peso corporal62,63. Fitoesteroles Los esteroles vegetales son componentes importantes de una dieta basada en vegetales, siendo particularmente abundante en cereales, frutos secos, legumbres y aceites vegetales. Los fitoesteroles remedan la estructura del colesterol, compitiendo con este lípido por su incorporación en las micelas de sales biliares, disminuyendo su absorción intestinal y los niveles séricos de colesterol. En estudios poblacionales, la ingesta de fitoesteroles dietarios se relaciona inversamente con los niveles plasmáticos de colesterol64. Además, la intervención con DMed suplementada con aceite de oliva o frutos secos del estudio PREDIMED demostró una mayor ingesta de fitoesteroles (76 y 158 mg/día, respectivamente) versus el grupo control (15 mg/día), y una asociación inversa significativa entre ingesta de fitoesteroles y niveles de colesterol LDL plasmático65. Ácidos grasos monoinsaturados El efecto protector del aceite de oliva virgen, un componente clave de la DMed, sobre la ECV, algunos tipos de cáncer y enfermedades cognitivas relacionadas con la edad, se debería a su composición grasa rica en ácidos grasos monoinsaturados, especialmente ácido oleico (70%), baja en ácidos grasos saturados (5%) y poliinsaturados (10-15%) y alta en compuestos polifenólicos antioxidantes. El ácido oleico tiene efectos beneficiosos sobre el perfil de lípidos plasmáticos, disminuyendo el colesterol total, el c-LDL y los triglicéridos e incrementando el c-HDL. Los compuestos polifenólicos antioxidantes, como el hidroxitirosol y la oleouropeina, entre otros, protegen de la oxidación a las partículas de LDL y tienen un efecto antitrombótico, antiinflamatorio, anticancerígeno, vasodilatador e hipotensor66. Además, el consumo de aceite de oliva virgen aumenta la sensibilidad periférica a la acción de la insulina y modula la inflamación y el estrés oxidativo66-68. Ácidos grasos omega-3 El desarrollo de la actividad agrícola y la agroindustria facilita el consumo de dietas ricas en ácidos grasos saturados y desequilibrada en ácidos grasos omega-6 versus omega-3, con un mayor aporte de los primeros con respecto de los segundos. Así, el uso de granos en alimentación del ganado y aves determina la producción de carnes, leche y huevos con alto contenido de ácidos grasos omega-6. Como consecuencia, la dieta actual de EE. UU. tiene una razón de ácidos grasos omega-6/omega-3 entre 15-16:1 versus 9-10:1 en Chile y 1-4:1 en Grecia y Japón69. De hecho, la DMed, promoviendo un alto consumo de pescados y mariscos, se caracteriza por una adecuada proporción de ácidos grasos omega-6/ omega-3, favoreciendo un perfil menos inflamatorio que otras dietas occidentales, donde una alta ingesta de ácidos grasos omega-6 determina mayor producción de citoquinas proinflamatorias y factores procoagulantes que aumentan el riesgo de enfermedades crónicas como diabetes mellitus y ateroesclerosis70. Probióticos Los probióticos son microorganismos vivos que, consumidos en cantidades adecuadas, confieren beneficios para la salud71-73. Los alimentos fermentados derivados de la leche, como yogurt y quesos, son parte de la DMed, y su ingesta reduciría marcadores inflamatorios asociados con el desarrollo de ateroesclerosis74. Sin embargo, el papel beneficioso de los microorganismos vivos lácteos no está totalmente comprobado75. Otros alimentos, como olivas, alcaparras, vinagre y vino, propios de esta dieta, también aportan probióticos que podrían contribuir a la microbiota intestinal76-82. La alimentación tradicional chilena, una dieta de estilo mediterráneo Además de la cuenca del mar Mediterráneo, existen otros cuatro ecosistemas de tipo mediterráneo localizados entre los paralelos 30º y 45º de latitud norte o sur con sus costas mirando al occidente, entre los que se encuentra la región central de Chile83,84 (Figura 1). Asimismo, la producción agrícola de la zona central de nuestro país comprende productos similares a aquellos de Dieta mediterránea - I. Urquiaga et al Rev Med Chile 2017; 145: 85-95


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