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ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN 455 Riesgo de desnutrición en pacientes hospitalizados - V. Cruz et al alta demanda. Nuestro estudio evidenció que la duración promedio de aplicación de la MST fue 25 segundos, lo que refuta ese argumento. La evaluación nutricional se hace con frecuencia sólo si hay riesgos evidentes, aunque son precisamente los pacientes en quienes aún no es evidente los que pueden beneficiarse de una intervención temprana. No existe una herramienta ideal de tamizado, pero los atributos deseables para que una escala pueda ser aplicada sistemáticamente es que sea rápida, fácil, reproducible, no invasiva y económica. Para evaluar las características operativas de las distintas escalas debemos mencionar que no existe un patrón de oro, y se ha definido como patrón de oro operativo la valoración objetiva por un profesional especializado, una valoración nutricional con medidas antropométricas, o las escalas MNA o SGA8. Por las limitaciones de tiempo mencionadas y con la experiencia de que los métodos más completos consumen tiempo que requieren personal entrenado y son más costosas de implementar, se han desarrollado las escalas de tamizado “rápidas y fáciles” como un primer abordaje antes de una evaluación nutricional diagnóstica exhaustiva. La MST se desarrolló en 1999 con 408 pacientes; se tomaron las preguntas con mayor capacidad de predicción de SGA (pérdida de apetito y pérdida de peso recientes) y se evaluó su concordancia con parámetros nutricionales objetivos. Fue diseñada para ser aplicada por personal no entrenado, en población adulta, tanto para evaluar estado nutricional como para predecir desenlaces clínicos. El estudio reportó menor estancia en los pacientes sin riesgo de desnutrición. Posteriormente, un estudio comparativo de MST y SNAQ24 sugirió que MST tenía mejor validez (sensibilidad de 93% y especificidad de 93%), comparado con la valoración por nutricionista y medidas antropométricas como referencia25. Dos estudios posteriores evaluaron la predicción de desenlaces sin que se encontraran resultados positivos; sin embargo, estos estudios se hicieron en ancianos y en pacientes oncológicos y tienen falencias claras26. Un estudio evaluó la escala en 130 pacientes oncológicos y solamente mostró alta sensibilidad y especificidad cuando se restringió el análisis a aquellos con alto riesgo nutricional (tumores de cabeza y cuello y gastrointestinales)26. Otro estudio en pacientes oncológicos ambulatorios evaluó la concordancia con un estándar aceptable (valoración nutricional completa) y mostró validez aceptable de la escala27. En cuanto al estudio en ancianos, se utilizaron métodos discutibles de referencia (prealbúmina y NRS-2002)8. El promedio de tiempo gastado en la aplicación de la escala fue menor de un minuto, por personal sin entrenamiento8,10. Nuestro estudio incluyó población adulta heterogénea, con población oncológica bien representada (27%), así como otras comorbilidades. Se encontró una prevalencia de riesgo de desnutrición ligeramente superior a la descrita en la literatura (entre 20% y 50%)15,22. Al excluir la población oncológica o con VIH, la prevalencia fue de 53%, concordante con los estudios publicados, incluso con los colombianos. Es alarmante que, a pesar de la alta prevalencia descrita, la mayoría de los pacientes no son evaluados ni intervenidos desde el punto de vista nutricional2,21. Llama la atención que, entre las causas de hospitalización, la neumonía tuvo el menor Charlson (1 de los 29 tuvo un índice alto y 17 no tenían comorbilidad); sin embargo, tuvieron la mayor prevalencia de riesgo de desnutrición y en la regresión logística, esta fue la única causa de hospitalización que se asoció significativamente con un resultado positivo del MST. De las comorbilidades, las asociadas significativamente con riesgo de desnutrición fueron cáncer, VIH y enfermedad renal crónica, lo que permite resaltar la importancia de realizar intervenciones nutricionales en estos grupos. El riesgo de desnutrición detectado por MST se asoció con mayor estancia, ajustado por otras variables. Más de dos tercios de los pacientes con riesgo de desnutrición y alta carga de comorbilidad tuvieron una estancia superior a 30 días, con un aumento probable en costos directos, indirectos e intangibles19. El riesgo de desnutrición se correlacionó también con mortalidad, así como el índice de comorbilidad; aun excluyendo la mortalidad por cáncer, 70% de los pacientes que fallecieron durante la hospitalización estaban en riesgo de desnutrición. Este estudio es observacional descriptivo y su principal limitación es la dificultad para ajustar por otras variables, como severidad de la enfermedad de base. Sin embargo, se lograron resultados relevantes. Ya se mencionaron las desventajas de la escala utilizada, pero consideramos que es la que más se ajusta para aplicación rutinaria en todos los ingresos. Debe recalcarse que, si se utiliza el Rev Med Chile 2017; 145: 449-457


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