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Abril 2016

489 artículo de revisión señalado que la curación de la mucosa con terapia convencional (mesalazina, azatioprina/6-mercaptopurina y metotrexato) y con agentes biológicos tiene el potencial de cambiar la historia natural de la enfermedad, sugiriendo que aquellos que logran esta condición presentan una disminución en la probabilidad de requerir hospitalizaciones y cirugías o desarrollar neoplasia colorrectal4. La elección del tratamiento farmacológico depende de la localización del compromiso inflamatorio, actividad (fase activa o en remisión), severidad, duración de la enfermedad, tolerancia al tratamiento y la presencia de posibles eventos adversos. Además, la elección del tratamiento debe ser definida por la presencia de factores pronósticos como edad joven al diagnóstico, enfermedad extensa, fenotipo penetrante e historia de hábito tabáquico5. Los objetivos del tratamiento de la EII no sólo deben ser reducir la actividad de la enfermedad desde el punto de vista clínico, endoscópico e incluso histológico, sino también mejorar la calidad de vida y el grado de discapacidad de los pacientes, a través de una óptima calidad de atención, idealmente multidisciplinaria (Figura 1). En este artículo revisaremos los últimos conceptos incorporados en el tratamiento de la EII, los cuales nos parecen relevantes por el rol que cumplen en el manejo y la evolución de esta patología. Discapacidad El término discapacidad constituye un concepto complejo, dinámico y multidimensional que ha sido definido como la limitación crónica que interfiere con la capacidad de dedicarse a las actividades diarias cotidianas, reflejando las limitaciones y restricciones que el paciente tiene en diferentes áreas de su vida, ya sea a nivel laboral, familiar o social6. En estudios internacionales se ha mostrado que pacientes con EII presentan mayor riesgo de discapacidad en comparación con la población general7. Esta situación refleja el impacto de la EII sobre la calidad de vida y la productividad de una persona. Estudios han sugerido incluso que la discapacidad puede llegar a ser permanente, dado el compromiso significativo en varios aspectos de la vida de los pacientes8. De acuerdo a la definición de discapacidad, ya sea laboral o global, su frecuencia en pacientes con EII ha sido descrita hasta en 34%9,10, siendo más frecuente en pacientes con EC en comparación con el grupo con CU11. En Chile, según la Encuesta Nacional de Salud 2009-2010, 6,9% de la población presenta discapacidad en general12. Junto con ello, según datos de la Superintendencia de Pensiones de Chile, durante el primer semestre del año 2015, un total de 17.352 personas fueron cubiertas por el Seguro de Invalidez13. Considerando específicamente Manejo integral de la EII - D. Simian et al Rev Med Chile 2016; 144: 488-495 Figura 1. Objetivos del tratamiento de la EII. Manejo integral.


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