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Abril 2016

CASOS CLÍNICOS 531 Conductas de riesgo en consumidores de cocaína no consultantes - R. Santis et al mente mayor de heridas auto-inferidas e intentos de suicidio que los consumidores de CC. Otro hallazgo relevante fue la alta tasa de retención a los 12 meses (86,1%), que pudo haber sido determinado por la baja movilidad geográfica de los participantes y la tendencia a un funcionamiento adolescente que los hace dependientes de sus familias de origen14, entre otras posibles explicaciones. La literatura señala que los consumidores que reciben tratamiento de rehabilitación reducen significativamente su patrón de consumo y las conductas de riesgo asociadas19-21, siendo el principal predictor de cambio la permanencia en tratamiento22. En Chile sólo un estudio, efectuado por SENDA23, ha evaluado el impacto del tratamiento en una cohorte de consumidores de drogas en el sistema público de rehabilitación, mostrando una significativa reducción en actos violentos en los 12 meses siguientes al término del tratamiento (53% pre-tratamiento versus 15,1% post-tratamiento). Al comparar la evolución a los 12 meses de las conductas violentas de consumidores de cocaína no consultantes en nuestra muestra, podemos apreciar una reducción de 12,3% en los consumidores de PBC y de 4,5 % en los consumidores de CC, cifras muy inferiores a 71,5% de reducción de la cohorte que sí recibió tratamiento en el sistema público23. Son múltiples los factores que determinan la mayor severidad de la dependencia y mayor prevalencia de autolesiones e intentos de suicidio en los consumidores de PBC en relación a los de CC. La vía de administración pulmonar se ha asociado a adicciones más severas24,25; la PBC contiene una variedad de sustancias tóxicas derivadas de los hidrocarburos2,26 que pueden tener algún rol en la aparición de las conductas de riesgo asociadas a la adicción. Otro factor reportado en los consumidores de PBC es la mayor disfuncionalidad familiar comparados con los consumidores de CC14. Crecer en familias poco protectoras puede aumentar el riesgo de consumo de sustancias27 y de adicción28. La deserción escolar aumenta cinco veces la probabilidad de consumo de sustancias16 y las bajas oportunidades laborales observadas en los consumidores de PBC pudiesen también determinar un mayor riesgo de consumo de drogas29. Este estudio presenta algunas limitaciones: a) La selección de la muestra fue intencionada, lo cual fue minimizado mediante la estratificación por sexo y rango etario, el diseño de mapas de riesgo en cada comuna que delimitaron las zonas donde el consumo de drogas es mayor, y el reclutamiento de una muestra relativamente grande; b) La deseabilidad social de las respuestas, más aun, si los consumidores recibieron una compensación por participar en el seguimiento, pudiese haber distorsionado el reporte de las variables; c) El potencial efecto terapéutico de la interacción consumidor-entrevistador debe ser considerado. Aun cuando se hicieron esfuerzos por estandarizar y restringir los contactos con los consumidores, muy pocos entrevistadores interactuaron con los sujetos de estudio en momentos que no estaban programados en el diseño y no pudieron ser cuantificados; d) El análisis de las diferencias entre los sujetos retenidos y los que abandonaron reveló sólo tres diferencias significativas. En consecuencia, se consideró que la magnitud de la tasa de abandono no afectó de manera clínicamente relevante las diferencias observadas en las conductas de riesgo de los grupos de estudio; e) El CCR requiere de perfeccionamiento debido a la baja validez de ciertos constructos, específicamente sobredosis e intento de suicidio; f) Por razones presupuestarias, no se corroboró el consumo mediante análisis de sustancias en fluidos corporales. A pesar de estas limitaciones se considera que los resultados obtenidos pueden ser extrapolables a los consumidores de PBC y CC de las comunas estudiadas que no han recibido tratamiento de rehabilitación, dados los múltiples resguardos a la validez y confiabilidad empleados en la recolección de información. En conclusión, luego de un año de seguimiento, las conductas de riesgo más frecuentes de los consumidores de cocaína sin tratamiento son las conductas delictivas y sexuales de riesgo. Los consumidores de PBC presentan un perfil conductual de mayor riesgo vital que los consumidores de CC. Se requiere de estudios adicionales para explorar las relaciones causales de esta asociación, tales como el rol de enfermedades mentales subyacentes, la disfunción familiar o la marginalización social. La metodología empleada fue efectiva para contactar y seguir en el tiempo a consumidores de drogas en su medio natural. Si se considera la baja tasa anual de búsqueda de tratamiento7, es razonable recomendar la realización de estudios observacionales periódicos que permitan caracterizar clínicamente a consumidores no consultantes, con Rev Med Chile 2016; 144: 526-533


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